Se puede añadir más páginas al libro de recuerdos si tu abuelo quiere escribir más historias por 30 €

Sí, se puede añadir más páginas al libro de recuerdos si tu abuelo quiere escribir más historias. La clave está en entender que el libro guiado no es una caja cerrada, sino el punto de partida de algo más grande, la historia de toda una familia. Si se ha animado y las respuestas se le quedan cortas, esa es una buena noticia, y hay varias maneras de darle espacio sin romper nada. En este artículo te explicamos, paso a paso, qué opciones tienes y cuál encaja mejor según cómo esté trabajando en su libro memoria.

Por qué un libro guiado tiene un número fijo de páginas

Un diario guiado se imprime con sus preguntas ya en el papel. Eso hace que, al llegar la última página, no puedas simplemente arrancar un block y seguir. Pero ojo, que las páginas impresas se acaben no significa que las historias se acaben con ellas.

De hecho, que tu abuelo pida más sitio es la mejor señal posible. Significa que el libro está funcionando, que las preguntas le han abierto recuerdos y que le apetece contarte más. Muchas familias sueñan con ese momento y no siempre llega, así que si a ti te ha tocado, aprovecha.

Opciones para darle más espacio a sus historias

Hay tres caminos principales, y cada uno sirve para un tipo de familia distinta. Te los ordenamos de más sencillo a más completo.

Opción Cómo funciona Ideal si…
Cuaderno o carpetas aparte Un cuaderno nuevo donde sigue escribiendo historias sueltas, por temas o por épocas Le apetece escribir a mano y a su ritmo, sin presión
Grabaciones de voz Le pides que te cuente las historias en voz alta y las guardas en el móvil Escribir a mano le resulta esfuerzo o ya prefiere hablar
Versión digital del libro Un libro rellenable en el ordenador o el móvil, donde las respuestas no tienen fin Quiere seguir escribiendo sin límite de páginas

Un cuaderno acompañando al libro

La opción más humilde y también la más bonita en muchos casos. Un cuaderno de buena calidad, junto al libro, donde tu abuelo anota las historias que no caben. Puedes sugerirle que lo organice por capítulos parecidos a los del libro, su infancia, su juventud, el trabajo, la familia, para que todo quede fácil de encontrar después.

Si más adelante queréis unirlo todo, esas páginas sueltas se pueden escanear y guardar junto al resto. Si te animas a digitalizar, mira cómo escanear fotos viejas y añadirlas a un libro de recuerdos, porque el proceso para guardar escritos a mano es casi el mismo.

Las historias en voz alta, grabadas

A veces el problema de fondo no es el espacio, sino que escribir cansa. Si tu abuelo tiene más que contar pero la mano no le sigue el ritmo, proponle grabar las historias con el móvil mientras habláis. Tú haces las preguntas, él cuenta, y la conversación queda guardada. Es un complemento natural del libro, no un sustituto.

Para que el resultado suene bien, seguimos el proceso que contamos en cómo grabar el audio de tus abuelos leyendo su libro de recuerdos paso a paso, que sirve igual para historias nuevas que para las del libro.

La versión digital, para escribir sin límite

Si lo que quieres es que las historias sigan creciendo dentro de un libro memoria y no en papeles sueltos, la solución más limpia es la versión digital del libro de recuerdos. Al rellenarla en el ordenador o en el móvil, no hay última página. Si un recuerdo necesita dos folios, los tiene. Además, es muy práctica si la familia vive lejos, porque varios podéis colaborar y añadir fotos.

Un buen enfoque es usar el libro de papel como el corazón del proyecto, lo que él escribe a mano con su letra, y la versión digital como extensión, donde caben el resto de historias, las fotos y lo que la familia quiera aportar.

Cómo organizar las historias nuevas para no perder el hilo

Sea cual sea la opción, un poco de orden ahora os ahorrará trabajo después. Te proponemos un sistema sencillo.

  1. Elige un tema por sesión. Una tarde, un capítulo. Por ejemplo, su primer trabajo o cómo se conoció con tu abuela.
  2. Etiqueta lo nuevo. En el cuaderno o en los archivos de audio, anota la fecha y el tema. En cinco años querréis encontrarlo rápido.
  3. Pidele los detalles. Los nombres, los años, los lugares. Son los datos que parecen obvios y luego nadie recuerda.
  4. Revísalo en familia. Un buen momento es una comida o una visita. Si necesitas ideas, te contamos cómo organizar una comida familiar para que los abuelos respondan preguntas del libro de recuerdos, y sirve igual para historias nuevas.

Cuándo conviene cada opción

No todas las familias necesitáis lo mismo. Aquí van tres ejemplos reales para que te sitúes.

  • Si tu abuelo disfruta escribiendo a mano y le gusta el ritual del bolígrafo, el cuaderno aparte es la opción más respetuosa con su forma de trabajar. Su letra es parte del legado.
  • Si escribir le cuesta pero hablar no, prioriza las grabaciones. Y si aún no habéis empezado el libro por este motivo, nuestra guía sobre cómo rellenar el libro de recuerdos cuando escribir ya no resulta cómodo os puede servir de punto de partida.
  • Si quieres un archivo de familia que crezca sin fin y al que puedan añadir varios, la versión digital es la más cómoda a largo plazo.

Lo importante es no frenar el momentum. Cuando alguien mayor se pone a contar, las historias salen en cascada, y muchas veces solo se cuentan una vez. Mejor tener papeles de más que recordar, antes de que sea demasiado tarde, que había tanto por preguntar.

Cuidado con el error más común

Hay una trampa a la que muchas familias caen. Al ver que el libro se queda corto, compran o improvisan un segundo libro más grande, y el proyecto se convierte en una tarea interminable que nadie termina. Recuerda que un libro memoria que se acaba y se puede leer entero vale más que un archivo gigante a medias. La idea es que las historias nuevas completen el libro, no que lo sustituyan ni lo compitan.

Por eso nuestra filosofía es siempre la misma, menos preguntas con más profundidad, para que el libro se termine y se disfrute. Si el resto de historias desborda, ya sabes que tiene soluciones. En Quiero Conocer Tu Historia diseñamos libros guiados de recuerdos para abuelos, padres y parejas, y también una versión digital rellenable para que ninguna historia se quede fuera.

Artículos relacionados

Preguntas frecuentes

¿Cómo es el libro?

Es un diario guiado de tamaño A5 con preguntas impresas sobre la vida de quien lo rellena, organizadas en capítulos por etapas, desde la infancia hasta lo que quiere dejar dicho a los suyos. Las respuestas se escriben a mano, así que su historia queda guardada con su letra. Hay ediciones para Mamá, Papá, Abuela y Abuelo.

¿Es un libro para contar tu historia o sirve para toda la familia?

Cada libro recoge la historia de una persona, la que lo rellena. Pero está pensado como legado familiar, para que sus hijos y nietos la lean y la conserven. Y si salen más historias de las que caben, siempre puedes complementarlo con grabaciones, un cuaderno o la versión digital.

¿Cómo escribir la historia de mi familia si no sé por dónde empezar?

Empieza por una sola pregunta y una sola persona. Pide a tu abuelo que te cuente un recuerdo concreto de su infancia, anótalo o grábalo, y deja que la conversación tire del hilo. Un libro guiado ayuda mucho en este punto, porque las preguntas ya vienen hechas y tú solo tienes que escuchar.

¿Existe un libro de recuerdos original para regalar a un abuelo que ya lo tiene todo?

Sí, y este es el caso más habitual. Un libro de recuerdos no compite con ningún otro regalo, porque lo que ofrece es tiempo, conversación y una historia escrita con su letra que quedará en la familia. Si tu abuelo se anima a contar de más, con las opciones que hemos visto nunca se quedará sin espacio.

Regresar al blog