Cómo estructurar las historias de varias generaciones en un solo libro familiar: plazos y fases
Estructurar las historias de varias generaciones en un solo libro familiar lleva entre uno y tres meses, repartidos en cinco fases: recopilar, elegir el hilo, ordenar por etapas, escribir y revisar. Aquí te contamos qué ocurre en cada fase, cuánto suele tardar y en qué punto la mayoría de familias se atasca, para que el tuyo llegue hasta el final.
Las cinco fases del proceso, de un vistazo
- Recoge las historias antes de pensar en el formato.
- Elige el hilo que va a unir las generaciones.
- Ordena el material por etapas de la vida.
- Escribe con la voz de cada persona.
- Revisa y cierra el libro con toda la familia.
Cada fase tiene su propio ritmo. Te las contamos una a una, con su plazo orientativo y con lo que conviene hacer (y evitar) en cada una.
Fase 1. Recopilar las historias: la etapa más larga y la más bonita
Antes de pensar en capítulos, portadas o índices, toca juntar el material. Cómo se conocieron tus abuelos, a qué jugaba tu madre de pequeña, qué recuerda tu padre de su primer trabajo. Aquí empieza todo, y es la fase que más gente subestima.
Plazo orientativo: entre dos y cuatro semanas, aunque si vives lejos o los ves poco, puede estirarse más. No pasa nada. Esta fase va de conversaciones, no de plazos.
El mejor consejo es que no lo conviertas en una entrevista formal. Aprovecha una comida, una sobremesa o una llamada de domingo. Pregunta poco y escucha mucho. Las mejores historias salen cuando nadie está preguntando nada.
Si te cuesta arrancar la conversación, un diario guiado puede servir de excusa. Es la idea de la que parte nuestro libro para contar tu historia, con preguntas sobre la infancia, la juventud y la vida antes de formar familia, pensadas para que la conversación fluya sin que nadie sienta que está haciendo un examen.
Fase 2. Elegir el hilo que une las generaciones
Con el material encima de la mesa, llega la pregunta clave. ¿Qué va a dar coherencia a un libro donde aparecen tres o cuatro vidas distintas?
Hay varios hilos que funcionan bien:
- Un lugar. La casa, el pueblo o el barrio donde vivió la familia a lo largo de los años.
- Una decisión. El viaje, el matrimonio o el cambio de ciudad que cambió el rumbo de todos.
- Una tradición. Las comidas de Navidad, las veraneadas, el oficio que se pasó de padres a hijos.
Plazo orientativo: una tarde en familia, o un par de semanas si os lo repartís por mensajes. Lo importante es que todos estéis de acuerdo con el hilo elegido, porque será el que marque el índice del libro.
Si dudas entre un hilo temático o una estructura cronológica, te contamos en detalle cómo encajar las vidas de abuelos, padres e hijos dentro de un mismo libro, con ejemplos concretos para cada caso.
Fase 3. Ordenar por etapas de la vida
El hilo da el esqueleto. Ahora toca rellenarlo. La manera más sencilla, y la que menos agobia a quien cuenta su historia, es ordenar el material por etapas en lugar de por fechas exactas.
Cada generación aporta su versión de la misma etapa. La infancia, contada por tu abuela y por tu madre, ocupa un capítulo distinto aunque hable de la misma casa. Eso, que a priori parece un lío, es lo que hace especial al libro. Se ve cómo cambió la infancia de una familia en setenta años.
Plazo orientativo: de una a dos semanas. Si tienes muchas fotos y documentos, quizá una más. Un truco que funciona es repartir las etapas entre hermanos o primos, para que nadie cargue con todo.
Si tu familia guarda recuerdos muy dispersos, la organización de historias familiares por décadas es otra forma de abordar esta fase, sobre todo si hay mucho material acumulado.
Fase 4. Escribir con la voz de cada persona
Aquí llegamos al punto donde más libros familiares se abandonan. Y la razón es casi siempre la misma. Alguien de la familia se pone a escribir la historia de todos, en primera persona, y el resultado suena a todos menos a los protagonistas.
Nuestro consejo es claro. Si puedes, que cada persona escriba (o dicte) su parte. Si no es posible, transcribe sus palabras tal como las dijo, con sus expresiones y sus giros. Una historia familiar escrita con la voz de cada uno vale mucho más que un texto perfecto y anónimo.
Plazo orientativo: entre dos y cuatro semanas. Depende de cuánta gente participe y de lo que cada uno se comprometa. Es mejor fijar pequeños plazos por capítulo que una fecha grande al final.
Y un detalle que cambia todo. Escribir a mano, o dejar que el protagonista lo haga él mismo, convierte la página en algo que luego se guarda con cariño. Si prefieres pasar la conversación al papel sin que nadie tenga que enfrentarse a una hoja en blanco, mirar cómo conservar los recuerdos de tu familia paso a paso te dará alternativas para esta fase.
Fase 5. Revisar y cerrar el libro con toda la familia
La última fase tiene dos partes. Primero, una revisión de contenido. Se pasa el borrador a los protagonistas, que corrijan fechas, nombres y algún recuerdo que nadie más puede verificar. Nunca des por buena una fecha sin preguntar. En las familias, las fechas se mueven.
Después, la revisión de forma. Se unifica el formato de los capítulos, se eligen las fotos y se decide el orden final. Aquí conviene fijar una fecha de cierre, aunque sea simbólica. Un libro familiar puede revisarse para siempre, y esa perfección infinita es la que hace que nunca se termine.
Plazo orientativo: entre una y dos semanas, con la fecha de cierre decidida de antemano.
¿Cuánto tarda todo el proceso?
Sumando las cinco fases, estructurar las historias de varias generaciones en un libro familiar suele llevar entre uno y tres meses. La variable que más influye no es la cantidad de material, sino cuántas personas participan y la distancia que os separa. Una familia que se ve cada semana lo tiene hecho en seis semanas. Una repartida por media España, con llamadas y visitas espaciadas, puede necesitar un semestre.
Ninguna de las dos opciones está mal. Lo que de verdad importa es empezar. Y si el proceso te resulta pesado por el tamaño, recuerda que no tiene que ser todo o nada. Un libro centrado en una sola persona, con sus preguntas guiadas, es una forma de arrancar sin agobios, y de que esta historia no acabe a medias en un cajón.
En Quiero Conocer Tu Historia tenemos diarios guiados con más de 140 preguntas en 12 capítulos, en ediciones para Mamá, Papá, Abuela y Abuelo, para que la conversación la ponga el libro y tú solo tengas que leer, preguntar y escuchar. Si eso te encaja, descubre el libro para contar su historia y empieza por la fase más bonita.
Preguntas frecuentes
¿Qué es un libro para contar tu historia?
Es un diario guiado con preguntas impresas sobre la vida de quien lo rellena, desde su infancia hasta su vida antes de formar familia. Las respuestas se escriben a mano en el propio libro, así que la historia queda guardada con su letra. Se puede rellenar a solas y a su ritmo, o juntos, leyendo cada pregunta y dejando que te cuente.
¿Cómo es el libro?
Es de tamaño A5, con tapa blanda resistente y sin páginas de relleno. Agrupa más de 140 preguntas en 12 capítulos, cada uno dedicado a una etapa de la vida. Hay una edición distinta para Mamá, Papá, Abuela y Abuelo, además de una versión para parejas y otra de recetas familiares.
¿Qué es un libro de nuestra historia?
Es un libro donde se recoge la historia compartida de dos personas, normalmente una pareja. Combina preguntas sobre el pasado, el presente y el futuro con dinámicas y juegos para hacer juntos. No busca un legado familiar, sino un recuerdo de la relación escrito a mano por los dos.
![Quiero Conocer tu Historia [versión digital]](http://scoprilasuastoria.com/cdn/shop/files/Rellenalo_por_ellos_mientras_te_cuentan_su_historia.png?v=1792338056&width=533)