Cómo guardar las recetas de mi madre que cocina sin medidas en un libro mediante fases

Guardar en un libro las recetas de una madre que cocina sin medidas se hace mejor por fases: cinco etapas, con plazos orientativos, que en total suelen ocupar entre seis y ocho semanas. La clave está en no intentarlo todo en una tarde, porque la cocina de ella no cabe en una sesión. Aquí tienes el proceso completo, fase por fase, con lo que ocurre en cada una y cuánto tiempo conviene darle.

¿Cuáles son las fases para pasar las recetas de tu madre a un libro?

El proceso tiene cinco fases ordenadas, y cada una tiene un objetivo y un plazo distinto. Antes de empezar te conviene echar un vistazo a la guía con los pasos detallados para dejar por escrito el recetario de tu madre, porque ahí se explica el qué; este artículo se centra en el cuándo y en cómo se encadenan las etapas.

  1. Reúne y elige las recetas que van al libro.
  2. Cocina con ella y convierte su ojo en cantidades.
  3. Redacta cada ficha con medida, pasos e historia.
  4. Rellena el libro con su letra o a dos manos.
  5. Revisa, completa huecos y decide el formato final.

Fase 1: reunir y elegir (una semana)

Esta fase es de lista, no de cocina. Saca un papel (o una nota en el móvil) y apunta todos los platos que definen la cocina de tu madre: los guisos de domingo, el bizcocho de cumpleaños, esa sopa que sale única. Habla con tus hermanos, porque cada uno recuerda un plato distinto.

Después, filtra. La mayoría de los libros de recetas guiados dan espacio para un número cerrado de recetas, como el libro de recetas familiar de Quiero Conocer Tu Historia, que recoge 14 recetas junto a la historia de cada plato y de quien lo cocina. Elegir 14 no es renunciar, es priorizar: las que nadie sabe hacer sin ella son las primeras de la lista. Con una semana, e incluso con dos o tres tardes, te sobra. Para el panorama completo, consulta la guía completa sobre cómo guardar las recetas de tu madre que cocina sin medidas en un libro.

Fase 2: cocinar con ella y medir (dos o tres semanas)

Aquí empieza de verdad el proceso. La única forma de fijar cantidades cuando ella cocina a ojo es estar en la cocina mientras lo hace. Coges un bote de yogur vacío, una taza, la cuchara que ella siempre usa, y anotas: dos puñados, media cucharada, el punto exacto de sal.

Ponte un ritmo cómodo: una receta por sesión, dos si el plato es sencillo. Si vais a cocinar un domingo sí y otro no, esta fase dura dos o tres semanas. No la aceleres, porque son precisamente esos ratos los que sueltan las anécdotas que luego querrás guardar junto a cada receta.

Fase 3: redactar las fichas (una semana)

Con las sesiones grabadas o anotadas, toca ordenar. Cada receta se convierte en una ficha con tres bloques: los ingredientes con medidas ya traducidas, los pasos en orden y, aparte, la historia del plato (cuándo lo aprendió, con quién lo comía, por qué lo hace así).

Conviene no redactar todas seguidas. Haz dos o tres por tarde, léelas a tu madre y deja que corrija. Con una semana vas sobrada o sobrado, aunque si hay recetas conflictivas quizá necesites alguna sesión de aclaración más.

Fase 4: rellenar el libro (dos a cuatro semanas)

Es el momento más bonito y también el que conviene dejar a su ritmo. Ella puede rellenarlo a solas, con su letra, o podéis hacerlo juntos, leyendo cada pregunta y dejando que te cuente, que es cuando salen las conversaciones que no esperabas. Si vas a elegir formato, esta otra lectura sobre las diferencias entre la versión digital de un recetario familiar y el cuaderno de cocina tradicional te ayudará a decidir, sobre todo si vivís lejos.

Un detalle que importa aquí es la comodidad al escribir. Un libro con letra clara y tamaño de tipo generoso, como la tipografía OpenDyslexic que usan algunos recetarios guiados, hace que una madre con la vista cansada no abandone a mitad. El ritmo natural es una o dos recetas por semana, así que la fase entera ocupa entre dos y cuatro semanas.

Fase 5: revisar, completar y cerrar (un fin de semana)

La última fase es corta pero decisoria. Repasad juntos el libro, rellenad los huecos que hayan quedado, pegad o añadid fotos de los platos ya hechos y dejad que firme o dedique el libro si quiere. Ese día final, cuando cierras el recetario terminado, es el que lo convierte en un legado para toda la familia.

A veces al revisar descubres que las historias desbordan el espacio de cada ficha, porque detrás de cada plato hay mucho más que 14 recetas pueden guardar. Para eso, esta lectura sobre qué hacer cuando el recetario familiar se queda corto de espacio propone cómo completar el libro con un archivo de anécdotas paralelo sin romper el proyecto.

Resumen de plazos: cuánto tarda todo el proceso

En total, entre seis y ocho semanas trabajando con calma, aunque podéis comprimirlo a un mes intenso o estirarlo a un trimestre si solo os veis los fines de semana. Esta tabla resume cada fase y su plazo orientativo.

Fase Qué se hace Plazo orientativo
1. Reunir y elegir Listar platos y elegir las recetas que entran 1 semana
2. Cocinar y medir Cocinar juntos y fijar cantidades 2 a 3 semanas
3. Redactar fichas Ingredientes, pasos e historia de cada plato 1 semana
4. Rellenar el libro Escribir con su letra, a solas o juntos 2 a 4 semanas
5. Revisar y cerrar Completar huecos, fotos y dedicatoria 1 fin de semana

Dos consejos sobre esos plazos. Primero, no encadenes las fases en cadena de montaje: si un día cocináis tres horas y salen dos recetas y diez recuerdos, habéis avanzado en las fases 2 y 4 a la vez, y eso es justo lo que buscas. Segundo, si quieres tenerlo listo para una fecha señalada, empieza al menos dos meses antes; así el proceso queda como ratos juntos y no como una tarea contrarreloj.

¿Y si prefieres que el libro sea el punto de partida?

Hay familias que invierten el orden: primero regalan el libro y dejan que él o ella lo vaya rellenando a su ritmo. Si ese es tu plan, el libro guiado para guardar las recetas y la historia de la cocina familiar está pensado para eso, con 14 recetas, su historia y espacio para quien las cocina. Funciona como regalo por sí solo y también como complemento del libro de recuerdos de mamá, papá, abuela o abuelo, y lo enviáis con la tranquilidad de que llega en 3-4 días laborables en la España peninsular y con envío gratis a partir de 30 €.

Artículos relacionados

Artículos relacionados

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en total pasar las recetas de mi madre a un libro?

Entre seis y ocho semanas con un ritmo tranquilo, repartido en cinco fases. Si solo os veis los fines de semana, conviene contar con dos meses y medio o tres.

¿Se pueden guardar todas las recetas o solo algunas?

Los recetarios guiados suelen dar espacio para un número cerrado de recetas, por lo que conviene priorizar las que nadie sabe hacer sin ella. Las historias y anécdotas que no caben pueden guardarse en un archivo paralelo, como explicamos en la fase 5.

¿Por qué fases conviene empezar si quiero el libro para Navidad?

Con las fases que te contamos, dos meses antes es el momento justo. Empezar en octubre o principios de noviembre deja margen para cocinar juntas sin prisa y para rellenar el libro a su ritmo.

¿Mi madre puede rellenar el libro sola si yo vivo lejos?

Sí, el libro está pensado para rellenarse a solas y al propio ritmo de quien lo recibe, con su letra. Si además queréis estar presentes aunque no coincidáis, existe versión digital rellenable desde el móvil, la tableta o el ordenador.

¿Qué pasa si en alguna fase nos atascamos?

Es normal que alguna sesión no fluya o que ella no sepa decir una cantidad. Déjalo reposar una semana y retoma la fase donde la dejasteis; el proceso por etapas está justamente pensado para que un bache no tire abajo el proyecto.

Regresar al blog