Juegos y preguntas para que nietos entrevisten abuelos en cenas de Navidad por fases
Las juegos y preguntas para que los nietos entrevisten a los abuelos en las cenas de Navidad funcionan mejor cuando se preparan por fases, no el mismo día. Son cinco etapas, desde dos o tres semanas antes del dic hasta el después de la cena familiar, y en cada una ocurre algo distinto. Aquí tienes el proceso completo con plazos orientativos.
El proceso en cinco pasos
- Elegir el momento y la persona entrevistada, unas dos o tres semanas antes de la cena.
- Preparar las preguntas y los juegos, entre una y dos semanas antes.
- Ensayar el papel de entrevistador con los peques de casa, unos días antes.
- Conducir la entrevista en la sobremesa, el mismo día de Navidad.
- Recoger lo que quedó por escrito en casa, en los días siguientes.
Fase 1. Elegir momento y protagonista (dos o tres semanas antes)
Lo primero es decidir a quién se entrevista y en qué momento de la noche. Si hay varios abuelos en la mesa, mejor centrarse en uno por cena, porque una entrevista con dos protagonistas a la vez se convierte en un debate. En muchas casas hay dos veladas, la de Nochebuena y la de la noche del 31, así que puedes repartir.
Habla también con el abuelo o la abuela antes de la fecha. Algunos se animan de entrada y otros prefieren que nadie les avise demasiado, solo un aviso suave de que sus nietos les harán preguntas en la sobremesa. Que sepan que van a ser protagonistas ayuda a quien le cuesta improvisar.
Si este es tu primer contacto con la idea, en nuestra guía para convertir la sobremesa en una entrevista familiar tienes el punto de partida con ejemplos de juegos y momentos.
Fase 2. Preparar preguntas y juegos (una o dos semanas antes)
Con el protagonista elegido, toca preparar el material. Aquí es donde muchas familias se atascan, así que te damos un criterio simple: pocas preguntas y con profundidad valen más que una lista interminable. Cinco o seis preguntas bien escogidas dan para una sobremesa entera, y veinte solo provocan prisas.
Organiza el material en tres bloques para el dic de la cena.
- Preguntas de entrada, ligeras y divertidas, para romper el hielo mientras se recoge la mesa.
- Preguntas de memoria, las que sacan historias de infancia y de navidades de antes.
- Un juego de cierre, algo que haga reír a toda la familia y deje el buen sabor final.
Si tu abuela o tu abuelo vivió su infancia en otra época, te puede venir bien el artículo sobre qué preguntar a un abuelo sobre la Navidad de los años 60, organizado paso a paso, porque conecta bien con estas fechas.
Y si en casa suelen salir los juegos de mesa en Navidad, puedes mezclar ambos formatos. Tenemos una entrada sobre juegos de mesa pensados para que nietos y abuelos conversen que explica cómo combinar tablero y entrevista.
Fase 3. Ensayar con los entrevistadores (tres o cuatro días antes)
Este paso lo saltan casi todas las familias y es el que marca la diferencia. Los peques necesitan practicar su papel un poco antes de la noche grande, porque llegar a la sobremesa con una lista en la mano y los nervios de la cena es demasiado.
Unos días antes, en casa, deja que lean las preguntas en voz alta. Que las ordene como quiera, que añada alguna suya y que decida quién coge el móvil para grabar el audio, porque las historias buenas merecen conservarse. Un ensayo de diez minutos en la cocina basta para que lleguen con seguridad.
Aprovecha para enseñarles el truco más importante de un buen entrevistador: después de cada respuesta, preguntar algo más. Un «¿y eso cómo acabó?» saca más historias que toda la lista preparada.
Fase 4. Conducir la entrevista en la sobremesa (el día de la cena)
Llegamos a la noche del 24 o del 25. La sobremesa de Navidad es el mejor escenario porque nadie tiene prisa y la mesa sigue llena. Esta es la secuencia que mejor funciona, pensada para durar entre treinta y cuarenta minutos.
- Tras recoger los platos, un nieto anuncia que hoy toca entrevistar a la abuela. Que sea solemne y gracioso a la vez, es la excusa perfecta.
- Empieza por las preguntas ligeras, cuando todos tienen aún el vaso por la mitad.
- Cuando aparezca la primera historia larga, no cortes. Ese es el momento al que habéis venido.
- Deja que alguien apunte nombres, fechas o lugares que salgan, porque luego son oro para completar la historia.
- Termina con el juego de cierre, que puede ser adivinar algo del pasado del abuelo o hacer que cada uno diga qué heredaría de él en broma.
No busques que salga redondo. Si la conversación se va por las ramas, será porque ha salido una historia mejor que la pregunta. Y si al abuelo le emociona contar algo, mejor acompañar ese momento que forzar la risa. Una sobremesa en la que alguien se emociona recordando es, en el fondo, el mejor regalo de la noche.
Fase 5. Recoger y conservar lo contado (los días siguientes)
La entrevista no acaba cuando se apagan las luces de la Navidad. En los días siguientes conviene dedicar un rato a lo que queda pendiente. Escucha la grabación con calma, anota las historias que salieron y fíjate en lo que quedó a medias, porque siempre hay alguna pregunta a la que el abuelo dijo «luego te cuento».
Ese pendiente es tu pieza clave. Muchas familias aprovechan el puente de Reyes para seguir la conversación, esta vez sin niños revoloteando y con más tiempo. Lo que empieza como un juego en la sobremesa acaba siendo una conversación de las que se recuerdan toda la vida.
¿Cuánto tarda todo el proceso en total?
Si lo contamos todo, el proceso dura entre dos y cuatro semanas de preparación repartidas en ratos cortos, más la sobremesa de la entrevista y una o dos tardes después para recoger lo contado. El esfuerzo real es pequeño, unas horas en total, pero el resultado es una historia familiar que deja de existir solo en la memoria de una persona.
Preguntas frecuentes
¿Cómo conseguir que abuelos y nietos se diviertan juntos en las fiestas?
La clave está en darles un papel a cada uno. Los nietos son los entrevistadores y los abuelos los protagonistas, así que ambos tienen una misión y nadie se queda mirando el móvil. Con preguntas ligeras al principio, alguna historia larga en el centro y un juego de cierre, la sobremesa se convierte en un rato que divierte a las dos generaciones a la vez.
Si después de esta cena quieres que esas historias queden escritas con su letra, la excusa perfecta es el libro guiado de recuerdos para Abuelo y Abuela de Quiero Conocer Tu Historia. Con más de 140 preguntas guiadas en 12 capítulos, se puede rellenar juntos leyendo las preguntas en voz alta, igual que hicisteis en la sobremesa.
![Quiero Conocer tu Historia [versión digital]](http://scoprilasuastoria.com/cdn/shop/files/Rellenalo_por_ellos_mientras_te_cuentan_su_historia.png?v=1792338056&width=533)